Novelas por entregas

¿Sabes eso de que «Cualquier tiempo pasado…?»
Pues no sé si sería mejor o peor, pero desde luego sí que resulta mucho más romántico.
Escribir de épocas pasadas me resulta muy gratificante porque:
- Me permite jugar con la imaginación.
- Puedo tratar temas dolorosos. Y así no duelen tanto.
- La magia es más fácil cuando la tecnología o la razón no interfieren. Sí, Instagram nos ha roto la magia, qué le vamos a hacer.
Por eso en mis historias me encanta viajar al pasado.
El siglo XIX. Pero en Londres.
Porque la ciencia y la superstición convivían en los salones de baile, a los que aún no había llegado la energía eléctrica.
Damas delicadas y caballeros engominados asistiendo a eventos de espiritismo entre vals y vals.
¡O esnifando polvo de momia! (reconozco que, cuando leí acerca de esto, me volví un poco loca… ya te hablaré de ello en otro correo, que tiene miga).
En aquella época, toda superstición era bienvenida si servía para una reunión de la alta sociedad. Y para los demás…
Para los demás estaban los penny dreadful.
¿Como la serie de streaming?
Bueno, sí y no.
Verás. En el siglo XIX la cultura era cosa de ricos. La clase obrera tenía bastante con trabajar entre diez y catorce horas diarias (con descanso dominical) en las fábricas a cambio de seis peniques al día (unos 6 euros al cambio de hoy).
El caso es que las gentes de bien se preocupaban por estas clases obreras, pero no lo suficiente.
Te cuento…
Las novelas se vendían por entregas (Dickens lo hacía así. Y Victor Hugo. Y Mark Twain…), pero estas entregas costaban unos doce peniques.
Una barbaridad.
El sueldo de dos días.
Sin embargo, los trabajadores querían leer historias… Así que al cabo de un tiempo, algún editor, (son muy listos esos tipos…) decidió sacar a la venta unas historias también por entregas, pero en este caso con un papel de peor calidad y al precio más popular de…
¡Un penique! (de ahí lo de penny)
y con temas más del gusto de la gente: crímenes, misterios, violencia, terror…
(de ahí lo de dreadful = terror).
¡Y oye! Que se convirtieron en todo un éxito! Había colas para comprar cada número e incluso se hacían lecturas en grupo (porque no todos sabían leer, pero a todos les gustaba una buena historia…).
Y es por eso que decidí escribir mi novela (o saga, si lo prefieres) Sombras tras el Velo, como una de estas novelas por entregas.
Regalo la precuela a mis suscriptores para que vayan abriendo boca
(Puedes descargarla aquí: Descargar el relato interactivo)
Y, si te gusta, puedes seguir leyendo la historia aquí: Siguientes entregas de Sombras tras el Velo
Mi compromiso es seguir ofreciéndote una entrega cada tres meses, aproximadamente… pero eso depende de ti, claro. Cuantos más lectores, más podré comprometerme con la escritura.
¡Ah! Y si ya me has leído y te ha gustado la historia que te cuento… ¡déjame una reseña en Amazon o Goodreads! (¿por qué no en las dos?). Y si me envías el enlace a la reseña, quizá te lleves una sorpresa.